SINDROME DE DOWN Y MOTRICIDAD GRUESA
(María Luisa Vázquez Castilla -Fisioterapeuta
de Cedown)
INTRODUCCIÓN
Este artículo va dirigido a todas aquellas
personas que quieran conocer nociones básicas sobre la motricidad gruesa
en personas con síndrome de Down. Aunque puede ser aplicable a cualquier
rango de edad, este artículo está escrito bajo la experiencia del trabajo
con niñ@s. Esperamos que sea de vuestro interés.
INFLUENCIA GENÉTICA EN EL APARATO LOCOMOTOR
A la hora de trabajar con niños síndrome
Down la motricidad gruesa (lo que concierne al ejercicio físico), debemos
partir de unos conocimientos sobre la repercusión que la trisomía 21
provoca en el aparato locomotor.
Hay cuatro factores que influyen sobre el
desarrollo motor grueso de un niño con Síndrome Down. Son:
- HIPOTONÍA: el tono se refiere a la
tensión de un músculo cuando está en estado de reposo. La cantidad de tono
está controlada por el cerebro. La hipotonía es una disminución de este
tono muscular. La hipotonía hará más difícil aprender a mantener el
equilibrio en determinadas actividades. Por ello es bueno trabajar
muchos ejercicios propioceptivos y de equilibrio.
- LAXITUD LIGAMENTOSA: en los niños
con Síndrome Down esta laxitud se traduce en un aumento de la flexibilidad
de sus articulaciones, y eso nos lleva a que sus articulaciones sean menos
estables y por ello les resulte más difícil mantener el equilibrio sobre
ellas. Ejemplo de este hecho no es solo la alta flexibilidad a la hora de
ejecutar ejercicios, sino también que tengan alteraciones ortopédicas como
son los pies planos. Un aumento de flexibilidad de las articulaciones
puede llevar a que éstas se deformen por mala sujeción y traigan, como
hemos mencionado, complicaciones ortopédicas. Por este motivo le sumamos
al trabajo anterior el desarrollo de la Fuerza, la función de los
músculos pueden compensar dicho déficit ligamentoso. Tenemos ya que es
bueno trabajar EQUILIBRIO, PROPIOCEPCIÓN, FUERZA.
- REDUCCIÓN DE LA FUERZA: ya de por
sí los niños con síndrome Down tienen menos fuerza muscular. La fuerza
puede mejorar mucho mediante la repetición y la práctica. Es importante
que aumente la fuerza muscular porque, de lo contrario, los niños tienden
a compensar su debilidad haciendo movimientos que son más fáciles a corto
plazo, pero resultan perjudiciales a la larga. Aquí tenemos otra razón de
peso para trabajar la fuerza con ellos.
- EXTREMIDADES CORTAS: los brazos y
piernas de los niños con síndrome Down son cortos en relación con la
longitud de su tronco, esto repercute de forma que, actividades que pueden
realizar, se vean limitadas por su arquitectura anatómica. Ejm: el tener
sus piernas más cortas les dificulta que trepen bien. Esto es algo muy
importante a tener en cuenta a la hora de proponerle actividades.
- ALTERACIONES CARDIORESPIRATORIAS: estas alteraciones no están
directamente relacionadas con lo que es el aparato locomotor, pero si es
muy importante tenerlas en cuenta a la hora de realizar cualquier
actividad física. Es muy bueno trabajar con ellos una de las cualidades
físicas básicas, la Resistencia. Correr de forma suave durante unos
minutos y después trabajar con ellos la vuelta a la calma es muy bueno.
Todas estos factores llevan a que el niño
con síndrome Down tenga barreras a la hora de practicar actividades
físicas, y no solo eso, sino que su conducta motora normal, si no se ha
trabajado bien desde pequeño, puede estar alterada y crea un impacto
negativo para la aceptación social.
En el caso de adolescentes, a estos factores genético debemos sumarle la
influencia de su aspecto físico: la obesidad, andares desgarbados, torpeza
de habilidades de motricidad fina, patrones de movimientos extraños, son
realidades que, con una buena intervención multidisciplinar, se puede
evitar.
A TENER EN CUENTA
Por todas estas razones es importante la
mejora de calidad de movimiento en estos niños, el mejor momento para
trabajarla es la infancia. Enseñamos al niño bien desde el principio y
evitamos sus complicaciones, ya que después es más difícil corregirlas. Y
todo esto ¿cómo?
A la hora de Trabajar con un niño con
síndrome Down debemos seguir varios puntos:
1.- Primero pensar en una actividad que
sepamos que sus capacidades le van a permitir realizarla, ya que un “no
quiero” se traduce en muchas ocasiones en un “no sé”.
2.- Proponer la actividad mediante una
explicación verbal acompañada de la acción que queremos realizar, para que
el niño comprenda exactamente lo que le pedimos que haga, ya que su
percepción visual para la comprensión es mayor que la auditiva. A
continuación le pedimos que lo realice.
3.- Si es la primera vez, mostrarle nuestra
ayuda para que confíe en que puede hacerlo. A la segunda intentar quitarle
la ayuda. Todo debe ser paulatino hasta que el niñ@ vea que es capaz de
realizarlo sol@ y confíe en sus capacidades físicas. Tampoco es bueno
sobreprotegerlo y prestarle excesiva ayuda, debemos mantener siempre un
pequeño grado de dificultad, aunque tardemos más.
4.- El papel de la MOTIVACIÓN es muy
importante a la hora de trabajar con ellos. Si trabajamos actividades
individuales o pruebas de evaluación es aconsejable conseguir que el niño
sienta que quiere a hacerlo. Por eso debemos mantener la motivación y para
ello debemos apoyarlo y animarlo mientras realiza la actividad, él debe
sentir que estamos con él sobre todo las primeras veces. También es bueno
que entre los compañeros se animen unos a otros. De esta forma también lo
mantenemos atento mientras vuelve a tocarle su turno.
5.- Una vez realizada la actividad si lo ha
hecho bien felicitarle, y si no, pero es posible, mandarle a repetirla
bien. Ellos cogen destrezas con la repetición de una misma actividad.
6.- Si se trabaja en equipo, él debe tener
muy bien defino su papel dentro del juego o actividad, y se aconseja que
el resto del equipo sepa respetar su papel y tenga paciencia hasta que lo
realice. Las instrucciones ante juegos con reglas deben ser cortas
concisas y ejemplificadas. No se aconseja explicarlo entero de una vez si
éste es largo. Aunque esto depende de la capacidad de “seguimientos de
instrucciones” que tenga el niño.
7.- ACTIVIDADES QUE SE RECOMIENDAN TRABAJAR
CON ELLOS:
Son todas aquellas en las que se permita trabajar FUERZA, EQUILIBRIO,
SALTOS-PROPULSIÓN, RESISTENCIA, TIPOS DE DESPLAZAMIENTOS, LANZAMIENTOS Y
RECOGIDAS y por último COORDINACIÓN DE MOVIMIENTOS.
BIBLIOGRAFÍA:
1.- BURNS, Y.: “El síndrome de Down. Estimulación y actividad motora”.
Barcelona 1995. Ed: Herder.
2.- ESCRIBÁ, A.: “Síndrome de Down. Propuestas de intervención”. Madrid
2002. Ed: Gymnos.
3.- Página Web: “Fundación Síndrome Down de Cantabria”
4.- Winders, P. “ Revista Síndrome de Down” Volumen 17, Número 65, Junio
2000, p. 42-3.
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