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Mª Carmen
Ruiz-Roales Fernández
( Logopeda
Cedown )
INTRODUCCIÓN.-Estudios de investigación han demostrado que los signos,
actúan como un puente importante para el habla en los
niños con Síndrome de Down. Los datos disponibles
sugieren que se debería animar a los padres a aprender a
utilizar signos para apoyar el desarrollo del lenguaje hablado
con sus hij@s a partir de los nueve o diez meses de edad.
Estaríamos hablando entonces de una modalidad ordinaria de sistema aumentativo de la comunicación. En el caso del adulto, el uso que éste hace de los mismos, siempre será con una finalidad aumentativa, mientras que en el niñ@, va desarrollándose en diferentes etapas, con un comienzo puramente alternativo a la comunicación, donde predomina el uso del gesto al del lenguaje, y que se irá transformando paulatinamente, a medida que el niñ@ vaya adquiriendo su lenguaje verbal, en potenciador de éste de último.
LOS BENEFICIOS DEL USO
DE SIGNOS COMO AYUDA AL HABLA:
“El
niñ@ Síndrome de Down no aprende fácilmente palabras a partir del habla
únicamente..., y que aquellos que han recibido el apoyo de los signos poseen un
mayor vocabulario a edades más tempranas...” (Ni Cholmain,94).
Los
profesionales han abogado por el uso de signos en bebés con Síndrome de Down ya
desde principios de los años 80 y desde entonces se ha ido acumulando
evidencias que demuestran su efectividad a la hora de acelerar la comprensión y
producción del lenguaje.
Es
importante entender que los signos se utilizan como puente para apoyar el
desarrollo del lenguaje hablado, es decir, los signos pueden apoyar el
aprendizaje de nuevo vocabulario, además de acelerar el aprendizaje y uso de
nuevas palabras como demuestran estudios recientes. A continuación,
expondremos, como influye este uso en las diferentes edades de desarrollo del
niñ@ Síndrome de Down.
0-4 años:
Es en esta etapa, donde queda reflejado con
más intensidad la importancia de acompañar de signos las emisiones de los
adultos, dando éste un valor añadido a la palabra. Así mismo merece tenerse en
cuenta, que durante este intervalo de edad, el desarrollo del vocabulario
expresivo de un niñ@ con
Síndrome
de Down, es bastante reducido,
por
lo que favorecer el uso de gestos, reduciría
la frustración y aumentaría las oportunidades
de
comunicación, puesto que ayudan a hacerla
más
efectiva, favoreciendo así el ritmo de
aprendizaje
del Lenguaje hasta que emerge el habla.
Llegados
a este punto, muchos padres pueden preguntarse que gestos o signos, son los que
deben usar, cómo usarlos y en qué momento. Pues estos signos a los que hacemos
referencia, son una extensión de los gestos que utilizamos cada día, tales
como:
-
Extender los brazos
para indicar al bebé que le vas a coger en brazos
-
Señalar la luz y
mostrarle cómo se enciende y apaga mientras está mirando.
-
Fingir beber, haciendo
el gesto con la mano, para saber si eso es lo que requiere.
-
Enseñarle un signo
para “gato” o “perro” de manera que pueda aprender el nombre de algún animal
con el que esté muy familiarizado.
-
Decir “calcetín” y
enseñárselo antes de ponérselo.
Estos
ejemplos defienden, que los signos muestran a tu hij@ lo que está pasando un
poco más en detalle, les estamos ayudando a mirar y a escuchar, aspectos
básicos en el desarrollo de diferentes competencias: cognitiva, lingüística....
Diversos autores opinan que la mayoría de niñ@s Síndrome de Down, a medida que
comienzan a decir palabras, suelen abandonar el signo que se refiere a dicha
palabra, y pasan a usar únicamente la palabra hablada ( en estos casos se evaluaría la
inteligibilidad de la misma, y se determinaría una intervención más especifica
en articulación).
A partir de 4 años :
Hacia
los cuatro años, la cantidad de signos o gestos que un niño necesita, se tendrá
que juzgar de forma individual. Algunos avanzarán a usar el habla con
confianza, como principal modo de comunicación, y otros dependerán todavía de
algunos signos, incluso se les deberá enseñar otros nuevos.
En
este periodo de edad, es muy importante destacar y defender, el uso o práctica
del habla, en los niñ@s Síndrome de Down, como vía principal en la consecución
del desarrollo del Lenguaje hablado, no diciendo esto, que se retire el uso consensuado de los gestos o signos, ya
que siguen aportando un gran valor comunicativo, sino que pasen a un plano
menos protagonista, y se fomente en gran medida las verbalizaciones ( más o
menos inteligibles), como fuente principal de comunicación.
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Si
se usan de manera correcta, y si se planifican en función a cada niñ@, los
signos continúan siendo de gran ayuda en la etapa escolar, incluso encontramos
valores nuevos que pueden desempeñar, como representar sonidos, ayudando así a
la producción de fonemas y sílabas a principio y final de palabra, y signos que
representen elementos gramaticales, para contribuir a la enseñanza de los
procesos lecto-escritores.
A
su vez, aprender a leer, ayudará en el aprendizaje de vocabulario y apoyará
particularmente el aprendizaje de la gramática y de la oración. Por lo que
defendemos un comienzo temprano en la lecto-escritura, y así lo desarrollamos
en nuestra Asociación, siempre atendiendo al desarrollo individual de cada
niñ@, a partir de los tres años, es decir, cuando éste maneja un vocabulario
comprensivo concreto y puede jugar con dibujos, los une y nombra (con habla o
con signos). La lectura, a su vez, apoya la práctica del habla y puede mejorar
la articulación, los sonidos y patrones de la palabra, ya que se convierten en
apoyos visuales, de cómo decir el sonido o la palabra.
CONCLUSIONES:
En
el niñ@ pequeñ@, el uso de signos puede aumentar su vocabulario, ya que en
muchos casos, se suele utilizar signos o gestos, antes que la palabra. El uso
de estos signos, reducirá la frustración y aumentará las oportunidades de
comunicación del niñ@, haciendo ésta más efectiva, sobre todo en aquellos casos
en los que no se ha desarrollado aún el habla. En cualquier caso, este uso, es
una ayuda importante para acelerar el lenguaje temprano, pero no debemos
olvidar, que a medida que el niñ@ va creciendo, el énfasis tiene que estar
siempre en propiciar o fomentar el habla, es decir, la producción de sonidos y
palabras, secundado , en los casos así requeridos, por el apoyo gestual o de
signos. Así mismo, hay estudios que avalan, que los niñ@s Síndrome de Down, por
lo general, cuando comienzan producir palabras, abandonan el signo
correspondiente a ésta.
De
esta forma, e intentando recopilar las principales conclusiones, de esta
exposición, mencionaremos, que desde una etapa temprana, debería trabajarse al
mismo tiempo, en los sonidos del habla y en el uso de los signos. Este uso,
debe ir modificándose paralelamente al desarrollo del niñ@, dando paso a un
protagonismo cada vez mayor de la palabra hablada, ya que es mediante la
práctica, como conseguiremos su afianzamiento.
Ø
BIBLIOGRAFÍA:
§
S. BUCKLEY;
G. BIRD / JUAN PERERA: “ Habla,
lenguaje y comunicación en alumnos con Síndrome de Down”
§
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el Síndrome de Down. Una introducción para padres y profesores.”
§
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§
BRANCAL,M.F:
“ Logopqedia creativa en personas
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§
MOLINA,S: “ Psicopedagogía del niño con Síndrome de Down”. Ediciones
Arial.
§
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