Quienes Somos  El Síndrome Down  La Atención Temprana  Contactar  Enlaces  Guia de Jerez

Inicio

 

  La asociación

         

  El Síndrome Down

   

  La atención temprana

ARTICULOS de OPINION

Logopedia:  Deglución atípica

Jerez de la Frontera 13/10/2006


 

 

SINDROME DE DOWN Y DEGLUCION ATIPICA

Mª Carmen Ruiz-Roales Fdez. LOGOPEDA
 

INTRODUCCIÓN:
 

Ha sido constatado en diversas investigaciones que las aptitudes orgánicas y funcionales que caracterizan a las personas con Síndrome de Down, emparentadas con el Lenguaje, de una manera sinérgica, y sobre todo la zona oral, participa además en un momento u otro en la deglución, masticación y habla.( Mario f. Brancal. “Logopedia creativa”).

 

Tomando como referencia esta conclusión, además de los resultados que demuestran la elevada frecuencia de desarrollo de la deglución Atípica en niñ@s Síndrome de Down, pretendemos exponer, en qué consiste esta problemática y las diversas formas de actuación en cada etapa del proceso de la alimentación, mediante la recopilación de conclusiones publicadas por diversos autores, además de componentes surgidos de la experiencia del equipo de Logopedia de la Asociación, en su trabajo diario, en referencia a este tema.


DEFINICIÓN Y POSIBLES CAUSAS:
 

El primer paso de esta exposición, sería especificar, qué entendemos por Deglución Atípica y de esta forma, ayudar a comprender aún mejor los consejos y actuaciones que se expondrán posteriormente. Así, podemos considerar ésta, como cualquier patrón de masticación y deglución que no se corresponda con los patrones de la deglución normal, considerando como patrones normales aquellos en los que durante la deglución, la lengua se posiciona en la parte anterior del techo de la boca, empujando el alimento hacia la parte posterior para su consiguiente deglución, es decir, la lengua hace un movimiento hacia arriba y hacia atrás.
 

Por el contrario, muchos niñ@s Síndrome de Down, en el momento de la deglución, no suelen elevar la lengua, sino que tienden a protuirla, es decir, moverla hacia delante y abajo, realizando un movimiento asemejado al “chupeteo”, que va aplastando el alimento contra los dientes superiores para terminar la punta de la lengua, en muchos casos, fuera de la cavidad bucal. Estos procesos suelen ser muy frecuentes en estos niñ@s, debido fundamentalmente a sus características físicas endobucales , que dificultan el proceso de la deglución normal, siendo algunas de estas características:

  • Labios separados.

  • Macroglosia ( lengua grande en relación a su cavidad bucal).

  • Flaccidez o hipotonía del labio inferior

  • Protusión de la lengua por diversos factores.

  • Mala o incorrecta impostación dentaria.

  • Paladar predominantemente ojival.

 

Por lo que el área de Logopedia, ha considerado importante, enfocar esta exposición o recopilación de información sobre la Deglución Atípica, como medida de ayuda o apoyo a padres de niñ@s Síndrome de Down, que están desarrollando esta dificultad o alteración, así como medida preventiva para aquellos otros, que se encuentran aún en las primeras fases del proceso de la alimentación, facilitándoles formas de actuación en las diferentes etapas que éste comprende.

 

Es muy importante establecer un equipo de trabajo entre la logopeda y la familia, para aunar esfuerzos en un objetivo común.



 

ETAPA DE LOS PRIMEROS MESES. PREVENCION:
 

Es especialmente importante estimular la succión a edades tempranas en los niñ@s Síndrome de Down, debido a los motivos mencionados con anterioridad ( hipotonía, flaccidez…), por lo que sería interesante aplicar estos consejos en los momentos de la alimentación del bebé como método preventivo de problemas de succión del pezón o la tetina del biberón:
 

  • Podéis estimular mediante pequeños movimientos de los mismos ( pezón o tetina) dentro de la boca o alrededor de los labios.

  • Dar masajes con movimientos suaves de los dedos en las mejillas de manera circular, o en la barbilla hacia atrás y abajo.

  • En el momento de la alimentación, hablar frecuentemente con voz suave reflejando un estado de armonía, nunca de tensión.

  • Evitar ambientes excesivamente ruidosos.

  • En caso de no admitir bien el pezón o la tetina en el interior de la boca, impregnarlos con alguna sustancia de sabor agradable, por ejemplo miel.
     

 

Concretamente, en el caso de los biberones, hay que tener en cuenta además, otros factores importantes como:
 

  • La posición en la que se realiza la alimentación, procurando no acostar al bebé demasiado, ya que es mucho más difícil coordinar el beber, deglutir y respirar, cuando el cuerpo y particularmente la cabeza están inclinados hacia atrás.



 

  • Controlar el tipo de tetina ( que no sea demasiado ancha, ya que esto en muchos casos, unido a la macroglosia, favorecería la protusión o salida de la lengua de la boca) y perforación de la misma ( en muchos casos, los padres, suelen “agujerearla” con la finalidad de aumentar el flujo de líquido que el bebé consume, y también en demasiados casos éste suele ser demasiado grande y el líquido fluye continuamente, por lo que en contradicción, no estaremos facilitándole al bebé la tarea de succionar, sino que provocaremos además que no ejercite lo suficiente la musculatura buco-lingual, caracterizada por ser hipotónica en los síndrome de Down).
     

         

 

 

  • Es importante cuidar la limpieza de la nariz, previamente al momento de la alimentación. Si se encuentra obstruida por excesiva secreción de mocos, el bebé tenderá a abrir la boca para facilitar su respiración, lo que provocaría tiempos de succión más cortos y tendería a expulsar la tetina de la boca para facilitar la deglución del líquido y la respiración.

     

A medida que el niñ@ va creciendo, intentaremos ir retirando paulatinamente el uso del biberón, ya que su uso excesivo, puede perjudicar el acto de la deglución, modificando el ascenso de la lengua y provocando la protusión de la misma y el “chupeteo”. Comenzaremos retirando los de agua o zumo y dejaremos los de la leche. Esta sustitución puede hacerse bien por vasos con tapa y dos o tres perforaciones, por tazas con asas ( cuando la habilidad manual del niñ@ lo permita), también puede probarse a dar los líquidos con una cucharilla o con una “pajita”, siempre que ésta no se introduzca en demasía en la boca.
 

 


 

En relación al chupete, cabe mencionarse, que durante la etapa de uso, tendremos especial cuidado en la elección del mismo, evitando que sea demasiado grande ( para los niñ@s Síndrome de Down se recomiendan los chupetes anatómicos, ya que se amoldan mejor a sus características físicas bucales, siendo los de forma de bola menos aconsejables, ya que promueven la protusión de la lengua para facilitar la respiración). Al igual que el biberón, la retirada debe ser paulatina, comenzando por momentos puntuales del día en que el bebé no lo requiera e iremos generalizando a la hora del sueño, retirándoselo de la boca en cuanto el niñ@ se haya dormido.


ETAPA DE LAS PAPILLAS – POTITOS Y PURES:
 

A medida que el niñ@ va creciendo, su dieta va variando, por lo que vamos incluyendo alimentos más consistentes y no meramente líquidos, estos alimentos pueden ser: las papillas ( entendiendo por tal, el alimento que se prepara mezclando harinas con leche o agua ), potitos ( alimentos triturados con utensilios de cocina ( batidora, chino...), y los purés ( alimentos cocinados generalmente enteros y posteriormente aplastados con un tenedor previamente a su ingestión).
 

Debemos procurar mantener un orden a la hora de incluir estos alimentos en la dieta del niñ@, ya que vamos a ir adentrándolo en un mundo de nuevas texturas y sabores y éste puede producir rechazo. El orden de introducción, sería en primer lugar las papillas que se irán haciendo cada vez más consistentes o espesas, una vez que vaya tolerando éstas, iremos introduciendo los potitos, generalmente de frutas y posteriormente los salados ( verduras, carne, pescado...). Los potitos deben ir convirtiéndose progresivamente en purés, cada vez menos triturados, para facilitar que el niñ@ se vaya acostumbrando a la sensación de los grumos.

 

Un aspecto importante a tener en cuenta llegados a esta etapa y en etapas posteriores es que puede producirse, a medida que vamos incluyendo alimentos nuevos, que el tiempo de permanencia de éste en la boca, aumente, por lo que tendremos en cuenta este factor, y procuraremos no agilizar este proceso con prisas, sino que daremos al niñ@ su tiempo, procurando no atosigarle, ya que a medida que se vaya acostumbrando a ese sabor y textura, el tiempo de permanencia irá disminuyendo.


 

 

 

 

ETAPA DE LOS SÓLIDOS:

 

Esta inclusión de alimentos sólidos compondría el siguiente paso a la ingesta de purés cada vez más consistentes, menos triturados, un factor a tener en cuentas sería, que al principio no es conveniente incluir alimentos en los que se mezclen diferentes texturas ( Ej: una sopa líquida con trozos de carne ) , ya que se trata de una experiencia nueva para ell@s. Algunos alimentos que pueden usarse en esta etapa, podrían ser:
 

  • VERDURAS Y HORTALIZAS: Zanahoria, inicialmente hervida; tomate crudo; champiñones; calabaza; patata ( hervidas, en ensaladilla, fritas, al horno, etc...).

  • PASTAS Y ARROCES: macarrones, raviolis y arroces preparados de numerosas formas ( recordando que si éstos son caldosos, conviene no mezclar en una misma cucharada lo líquido y lo sólido).

  • PANES, GALLETAS Y DULCES: se probarán diferentes tipos, en cuanto a tamaño, textura y sabores, buscando siempre el de mayor agrado para el niñ@. Al principio se le darán trozos grandes para que ell@s los cojan y se lo lleven a la boca ( siempre en presencia del adulto) y de esta forma provocaremos la succión, desgarramiento, mordedura, masticación y deglución a la vez que el niñ@ experimenta una nueva sensación.

  • CARNES: Una vez que hemos comenzado esta etapa, las carnes, no deberán triturarse; si el niño tiene excesiva dificultad para tragarla, se cortarán todas las veces que sea preciso, pero con cuchillo, o en su caso, pueden usarse carnes picadas, en forma de hamburguesa, albóndigas o embutidos. El tipo de carne, irá en función de los gustos del niñ@, aunque se recomienda comenzar por la de pollo, por su textura más suave y facilidad para la masticación.

  • HUEVOS: preparados en forma de tortillas, duros, fritos, rellenos, etc...

  • FRUTAS: estas al principio, no deben sustituir a la ingesta de la papilla de frutas, sino que las iremos introduciendo como postre, o aperitivo a media mañana, una vez que vayamos descubriendo que el niñ@ las tolera en forma sólida, pasaremos a usarlas en la merienda, comenzando siempre, por la de mayor agrado para ell@s. Con estos alimentos, hay que tener en cuenta algunos consejos, como no usar inicialmente: plátanos, porque se adhieren en exceso y dificulta la masticación; manzanas, por su excesiva dureza, cítricos ( naranjas, mandarinas...), por la dificultad que puede ocasionar el tejido fino que recubre cada gajo o casco a la hora de tragar.

 

En general, debe intentarse respetar las preferencias del niñ@ en cuanto a sabores y texturas, por lo que pueden realizarse diferentes pruebas y formas de preparación de los alimentos, antes de descartarlo por que pensemos que no es del agrado del niñ@. Del mismo modo, la apetencia del niño, puede determinar que incluyamos alimentos cada vez más sólidos en etapas más tempranas.


AUTOALIMENTACIÓN. UTENSILIOS:

 

No debemos centrar nuestra atención exclusivamente en que el niñ@ sea capaz de digerir cualquier tipo de alimento, independientemente de su textura, sino que al igual que hemos ido modificando su dieta, sus habilidades y destrezas motrices se van desarrollando y nuestro objetivo debe ir dirigido a fomentar la autonomía en el momento de la alimentación, siempre y cuando se cumplan algunos requisitos como que la masticación, el tiempo de permanencia del alimento en la boca y la deglución se consideren aceptables, y tenga desarrollados ciertos aspectos motrices ( coordinación oculo-manual, habilidades manipulativas...), siendo entonces cuando lo introduciremos en el manejo de los cubiertos y demás enseres, ya que los pequeñ@s van adquiriendo las destrezas para la autoalimentación de manera gradual, a lo largo del tiempo, interviniendo en este proceso, el factor práctica, es decir, permitiéndoles jugar con los utensilios, las bebidas y las comidas, es como van desarrollando las habilidades para auto-alimentarse.

 

A la hora de introducirlos en esta tarea, podemos valernos de las diferentes opciones y variedades que se encuentran en el mercado, algunos consejos en la elección de los mismos puede ser:


- VASOS: estos deben adaptarse al desarrollo de las aptitudes motoras, así como dentro de lo posible a las preferencias del niñ@, para que así sea más motivador.

 

Consejos:

- Si el vaso es de plástico, tiene la ventaja de no romperse.

 

- Puede ser útil servirse inicialmente de los que tiene peso en la base para aumentar la estabilidad.

 

- Con una o dos asas, para promover que sea él mismo quien lleve los líquidos a la boca.
 

- Con tapa de dos o tres agujeros. La mayoría de estos vasos tiene una prominencia de varios milímetros en la que se sitúan los orificios, pero en la medida de lo posible, debe procurarse adquirir aquellos en los que esa prominencia tenga una altura adecuada, que no provoque el “chupeteo” a modo de biberón.

 

- Finalmente, nuestro objetivo será conseguir que el niñ@ acepte el mismo tipo de vasos o tazas que utiliza diariamente el resto de la familia.

 

- CUCHARA:

los consejos a seguir en la elección de la misma pueden ser los siguientes:

- Procurar que su tamaño no provoque que el niño tenga que abrir en exceso la boca.

 

- Que no sea demasiado profunda, ni de un material excesivamente duro, sobre todo a edades tempranas.

 

- Cuando la llenemos de comida, no colmarla demasiado.

El factor más importante a tener en cuenta a la hora de usar la cuchara, es que ésta cuando se introduce en la boca, no debe derramar el alimento en ella, es decir, no debemos inclinar la cuchara, haciendo que el alimento caiga, sino que debemos introducirla de manera horizontal y dejar que sean los labios ( sobre todo el superior, el que arrastre la comida hacia el interior), ya que en caso contrario, estaríamos fomentando la hipotonía labial que caracteriza a estos niñ@s.

Una vez que el niñ@ se alimente con la cuchara, dejaremos que sea el/ella la que maneje el cubierto, eligiendo para comenzar, una cuchara preferiblemente pequeña y de plástico, existen además en el mercado cucharas con diferentes grados de inclinación en el mango, por lo que procuraremos escoger aquella de más fácil manejo para el niñ@. A su vez procuraremos que estos primeros intentos de autoalimentación no se lleven a cabo con alimentos demasiado líquidos ya que esto supondría un componente de dificultad añadido a la tarea de aprendizaje del manejo del cubierto.

 

 

- TENEDOR: al igual que en el caso de las cucharas, es recomendable que sea de tamaño pequeño, de plástico y que al principio sea el adulto quien lo manipule, quien pinche la comida, y lo introduzca en la boca del niñ@, para posteriormente dejar que sea el niñ@ quien lo maneje.

- PLATO: En un principio, cuando es el adulto el que alimenta al niñ@, no es necesario tener en cuenta un factor concreto para la elección del mismo, sin embargo cuando es el niñ@ quien se auto-alimenta, sería interesante atender a :
 

- La estabilidad del mismo, es preferible, que para comenzar, escogiésemos uno que tuviese peso suficiente en la base o bien una ventosa adherente, para asegurar el equilibrio de éste en la mesa, cuando esté siendo usado por el niñ@.
- La profundidad, procuraremos que ésta sea la suficiente para facilitar al niñ@ la recogida de alimento, cuando éste maneje los cubiertos, etc.
 


SUGERENCIAS GENERALES:

Una vez expuestas las diferentes etapas en el proceso de alimentación del niñ@, así como aspectos concretos a tener en cuenta a lo largo de este proceso, cabe mencionar como factor principal, el TIEMPO, que comportan cada uno de estos momentos de alimentación, y escasamente mencionado en los diferentes procesos.


En un principio suele ser prolongado, y va disminuyendo progresivamente a medida que el niño va tolerando y aceptando los diferentes tipos de alimentos. En relación a este factor debemos tener en cuenta ideas o consejos concretos a la hora de enfrentarnos a esta tarea:
 



- No es aconsejable eternizar el momento de la comida, ya que conseguiríamos sumir al niñ@ en una tarea pesada, por lo que procuraremos limitar este tiempo, sobre todo en las comidas principales ( comida, cena), a un tiempo no superior a una hora.

- El limitar el tiempo de las comidas, no implica acelerar al niñ@ en el momento de la alimentación, estimulándolo con prisas, sino que procuraremos que este ritmo sea apropiado y continuo. En el caso de la autoalimentación, se procurará evitar, en la medida de lo posible, privar al niñ@ de manejar los cubiertos, para de esta forma finalizar con mayor prontitud.

- Otro consejo, en sintonía con el anterior, es amenizar el tiempo de las comidas, hablando distendidamente con el niñ@, cantándole, imitando onomatopeyas..., para de esta forma, el niñ@ se sienta cómodo y le sea agradable ese momento y no una dura o ardua tarea, procurando evitar que sean momentos de silencio y rutina mecánica.

 




Como última anotación, mencionar, que en la mayoría de los casos es el niñ@ el que marca el ritmo de avance en todo este proceso, y que debemos, en la medida que sea posible, adaptar los medios a ese avance, y en ningún momento forzar el ritmo, ya que podríamos conseguir en lugar de una progresión, un retroceso en cualquiera de las etapas.

 



 


BIBLIOGRAFÍA:

MARTINEZ ACEBAL, A.; FDEZ. TORAL, J; BERNAL VALLS, J.: “ Síndrome de Down: aspectos sociológicos, médicos y legales”.
RONDAL, J; PERERA J; NADEL,L.: “ Síndrome de Down: revisión de los últimos conocimientos”. Espasa
J.R. GALLARDO: “ Manual de Logopedia escolar. Un enfoque práctico". Ediciones Aljibe.
SERVICIO ARAGONES DE SALUD: “ Guía de salud para el niño y el adolescente con Síndrome de Down”.
BRANCAL,M.F: “ Logopedia creativa en personas con Síndrome de Down. Lenguaje y deficiencia intelectual”. Lebón
MOLINA,S: “ Psicopedagogía del niño con Síndrome de Down”. Ediciones Arial.
KUMIN,L: “ Cómo favorecer las habilidades comunicativas de los niños con Síndrome de Down. Guía para padres”. Piados.
C. AGUSTONI: “ DEGLUCION ATIPICA: Práctica de ejercitación para reeducación”.