MADRE DE UN PEQUEÑIN DE TRES AÑOS CON
SINDROME DOWN
Hola a todos, soy madre de un niño de tres
años y lo cierto es que nuestra historia, a pesar de ser muy diferente y
dura con respecto a la de otras personas, ha tenido un final feliz.
Yo, a diferencia de otras madres, al quinto mes de embarazo sabía ya que
mi hijo iba a nacer con algún problema. Los médicos, en aquel momento
detectaron en una de la ecografías que mi hijo tenía un edema en la cabeza
y eso presagiaba algún otro tipo de problema, quizás parálisis cerebral o
sencillamente no sobrevivir al segundo mes de vida, era impredecible. De
este modo, sólo teníamos dos alternativas, seguir adelante con todas las
consecuencias o parar el embarazo cuanto antes.
Lo cierto es que esto no se lo deseo a nadie, ya que después de dieciséis
años felizmente casada, era mi primer embarazo y quizás mi última
oportunidad para tener un hijo propio, imaginaros lo duro que era tener
que tomar una decisión. Después de meditarlo bien, tanto mi marido como yo
decidimos seguir adelante con todas las consecuencias, porque
independientemente de los problemas que pudiese tener, era nuestro hijo,
además tan deseado que era aún más duro tener que renunciar a él.
Cuando nació mi pequeña bolita, porque era tan chiquitín, era como un
cielo, para mi fue la alegría mas grande cuando nos dijeron que tenía
síndrome de Down, fue una de las mejores noticias de entre las que nos
podían dar, y de echo a nosotros no nos parecía ni Down ni nada, era como
otro bebe cualquiera.
Qué duda cabe que nos encontrábamos con la dificultad de no saber cómo
actuar en algunos momentos, pero desde que nació ha sido maravilloso poder
disfrutar de él día a día. Para nosotros es muy importante el consejo de
los profesionales y gracias a ellos es más fácil llevar a cabo el papel de
ser guía de nuestro hijo.
Repito que es maravilloso tenerlo en nuestras vidas, independientemente de
las dificultades que se pongan en el camino, ya se irán solucionando y si
te lo propones todo se consigue con mucha paciencia, no hay prisa, con
ellos (las personas con síndrome de Down) no hay que tener prisas, sólo
disfrutar el día a día, son eternos luchadores, es más, todos sus logros,
da igual cuando lleguen, son celebrados y disfrutados por pequeños que
sean.
Es maravilloso, de verdad, os lo dice una madre que está muy orgullosa de
su torbellino.
|