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A menos negocio, mayor fantasía
Así son las cosas de esta Andalucía
Más sal que sustancia ¡Feria de Jerez!
¡Rumbo y elegancia de esta raza vieja
que gasta diez duros en vino y almejas
vendiendo una cosa que no vale tres!
José María
Pemán
La Feria de ayer
Alfonso X El Sabio tras la conquista de Jerez de la frontera el 9 de
Octubre de 1264, otorgó a Jerez dos ferias, una en el mes de abril y la
otra en Septiembre, confirmadas ambas después por su hijo Sancho el Bravo
por privilegio dado en Sevilla el 23 de Agosto de 1282.
Un documento del 13 de Septiembre de 1481, espeificaba claramente el lugar
de celebración del festejo, en la llamada calle de la feria. Esta calle
comenzaba en la Puerta Real hasta la calle Francos, incluyendo la plaza de
la Yerba.
Los vecinos de la zona tenían que poner lumbres a sus puertas, para
iluminar el recinto, bajo la pena de doce maravedises. Los primeros
feriantes eran fundamentalmente traperos ingleses, lanceros bretones y
mercaderes de Flandes que ofrecían sus mercancias, venían a comprar vinos,
mostos y pasas.
La Feria hoy
La Feria, hoy, tiene muy poco que ver con aquella. La Feria del Caballo
nació por el alcalde D. Miguel Primo de Rivera y Urquijo, aunque su origen
estuviese en la gestión municipal de D. Álvaro Domecq y Díez creador de la
"I Semana del Caballo" durante la Feria de 1955.
Durante los días de feria, se celebran en Jerez un diverso programa
ecuestre: Concurso de Saltos, Acoso y Derribo, Raid Hípico, Doma Clásica,
Doma Vaquera, Completo de Enganches, etc. Durante estos días Jerez es la
capital del mundo del Caballo.
La feria ha cambiado a través de los tiempos pero manteniendo su
personalidad, su color y su sabor. En el Real, en los paseos, en las
casetas sólo se vive la fiesta, una contínua alegría desde por la mañana
hasta la madrugada. La guitarra, el vino, el cante y el baile son la
esencia de la Feria. El Parque González Hontoria se convierte en una gran
fiesta.


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