Natalia – Alumna de
Fisioterapia en prácticas
Mi paso por
este Centro no ha sido demasiado largo, más bien se me ha hecho corto,
pero creo que los niños con Síndrome de Down me han enseñado más cosas de
las que pensaba que iba a aprender. Para empezar, tenía un concepto
totalmente diferente de cómo eran estos niños, si tuviera que describirlos
diría que son niños iguales a otros pero que tardan más tiempo en
desarrollarse, y no porque sean menos listos, sino porque ellos no quieren
aprender más rápido. Son niños como otros cualesquiera, que ríen, lloran,
se enfadan, son caprichosos, divertidos, cariñosos,...cómo lo son todos
los niños. Un día te hacen caso y hacen lo posible por agradarte y otro
día no quieren jugar a nada y se enfadan cuando tú le pides que haga algo;
como cualquiera de nosotros hubiera hecho si tuviera 7 u 8 años. Lo que sí
he sentido, a diferencia de con otros niños, es que son niños muy
cariñosos, muy especiales en el sentido de que siempre quieren recibir y
dar cariño a una persona que apenas conoce. Es como si supieran que todas
las personas que trabajan aquí sólo quieren hacer lo posible para que
crezcan correctamente y se desarrollen de la forma más sana posible,
trabajando mientras juegan y se divierten; ojalá todos los niños pudieran
aprender de esta forma tan especial.
En mis prácticas de fisioterapia nunca había trabajado de esta forma, y es
bastante gratificante, porque realmente funciona lo que haces, trabajas
con ellos a la vez que se divierten y en poco tiempo ves que han
evolucionado bastante, que hacen cosas que antes eran incapaces de
realizar ó no lo hacían de la manera correcta. Me gustaría que todas las
personas pasaran por este centro para darse cuenta de cómo son realmente
estos niños, de cómo se trabaja aquí, y de lo bien que ellos se lo pasan
aprendiendo.
|